El poder de ser vulnerable


¿Cuántas veces te has inhibido/sentido mal por el simple hecho de dejarte ver vulnerable ante los que te rodean?


En lo personal, este siempre ha sido el GRAN tema y GRAN problema con el que me ha costado mucho reconciliarme a lo largo de mi vida. Y siendo honesta, creo que como sociedad si hemos ido caminando y crecido con este tema que merece tanta importancia.


Me apasiona escribir, pero compartirlo me hace sentir demasiado vulnerable por el simple hecho de saber que estoy exponiendo una gran parte de mi por medio de la escritura. Y hoy, escribiendo esto, reconozco que mi vulnerabilidad más grande se encuentra dentro de todo lo que escribo y ese es mi medio para canalizar todo lo que pasa a mi alrededor. Es por eso que me gustaría compartirte lo que a mi me ha ayudado en este camino de la vulnerabilidad.


Hace unos años me regalaron el libro de "El poder de ser vulnerable" de Brené Brown y recuerdo que me cayó como anillo al dedo en ese momento porque me dejó demasiados aprendizajes. Y hace una semana sentí la necesidad de volver a leer el libro y me volvió a dejar con la boca abierta, era de esperarse. Este es uno de esos libros que cada que los lees te dejan aprendizajes chingones, siempre diferentes y muy edificantes.


Hoy quiero compartirte 4 grandes ideas y aprendizajes de este libro:


1. La vulnerabilidad nunca es sinónimo de debilidad


Hoy en día y las nuevas corrientes por las que el mundo nos arrastra nos quieren demostrar que el reconocer vulnerabilidad en nuestras vidas es sinónimo de debilidad o falta de adaptación. Ser capaz de mostrar vulnerabilidad implica una realidad muy grande de que somos débiles.


Grábate esto:

"No somos perfectos"


Aceptar esta gran realidad es el primer paso para vivir una vida más tranquila sabiendo que no siempre estará todo perfecto.



2. La vulnerabilidad no es buena ni mala


Muchas veces he cometido el gran error de meter la moral en el tema de la vulnerabilidad y en temas o cuestiones que implican la interioridad de la persona.


Como sociedad e individuos nos toca hacer entender a los demás y entender nosotros mismos que la vulnerabilidad es parte del ser humano y que todos tenemos cosas que nos ponen mal, que nos hacen sentirnos incómodos, tristes, angustiados, etc.


La moral no debería de entrar en esto, no debe de haber validez alguna por parte del bien o el mal, simplemente debemos de fluir con lo que sea que estemos viviendo y acogerlo con todo nuestro ser para salir más fuertes de cualquier experiencia que nos esté poniendo en esa situación.


Todo se vale, somos seres humanos. No se debe juzgar ni moralizar, simplemente sentir.


3. Permitirte ser vulnerable es una muestra de fortaleza


No somos débiles, somos más fuertes cuando aceptamos lo que estamos viviendo y aceptarlo porque es parte de nosotros.


Sentir es ser valiente


Dejamos de ser fuertes cuando nos rendimos y nos echamos para atrás por miedo. Somos fuertes por el simple hecho de seguir de pie a pesar de todo lo que cada quien está viviendo.



4. El amor es el Alfa y el Omega de la vulnerabilidad


Todo empieza y termina con amor, y ¿por qué amor?

El amor a uno mismo es aceptar toda circunstancia y acogerla a tal punto de no tener miedo a que sea expuesta.


No hay amor sin vulnerabilidad


Con el tiempo y después de encontrar herramientas he aprendido que reconocer, aceptar y acoger son partes indispensables para poder dejarnos vivir nuestra vulnerabilidad sin el miedo al que dirán.



Te invito a vivir todo esto desde una actitud de acogida y amor contigo mismo, disfruta el proceso y recuerda que no lo estas viviendo solo.



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